Ahora si creo en que las noticias malas llegan en un día cualquiera… para mi fue en un jueves cualquiera.
Mi filosofía siempre ha sido: haz lo que quieras y puedas que te haga feliz; nos lo dijo mi padre a mi hermano mayor y a mi. El y yo somos tan cercanos, el me presento a mi primer amor, la música, me enseño a tocar guitarra, batería, piano y violín. Mis amigos me presentaron a mi segundo amor en una fiesta a los 14 años en una envoltura sabor durazno “solo déjate llevar” fue la mejor fiesta de mi vida por que ese amor me acompaña hasta el día de hoy y en esa misma fiesta descubrí a mi tercer amor, este fue gracias al valor que tome con mi dulce amor durazno y se presento de la misma forma que el segundo, pero ahora envuelto entre plástico sabor plátano, para mi placer y diversión.
Ese jueves por la tarde, después de estar unas horas con el primero fui al parque a reunirme con el segundo y si tenia suerte tal vez se presentaba la oportunidad de reunirme con el tercero, pero eso seria mas tarde.
tanto era mi amor por el segundo que no me basto con solo el en una presentación y empecé a probar mas de el, empecé a buscarlo en varias formas, colores y sabores.
Un sábado en la mañana mi hermano me encontró en mi cuarto con el, tanto fue su enojo y disgusto que lo tomo de los hombros y lo tiro por mi ventana “mas te vale que no vuelva a pasar, tienes suerte de que mis papas no estén” y cerro la puerta de un azote. Le prometí que lo dejaría o que por lo menos lo intentaría y volvimos a ser tan cercanos como siempre, pero no pude y mi hermano nunca lo supo.
Y ahora un par de años después la noticia llego cuando estaba con mi amor durazno en el parque “tu hermano se nos va”. Tal era el éxtasis en el que estaba que ni siquiera esa noticia me hizo bajar mi sensación. No recuerdo el camino a mi auto, ni como maneje hasta el hospital, lo único que recuerdo es a mi sentada en la sala de espera; mi corazón salía de mi pecho, sentía mi palpitar tanto que mi ser se salio de mi cuerpo, no era la primera vez que pasaba pero era la primera en ya 2 años. Corrí aun sin cuerpo a ver a mi hermano, lo vi tan tranquilo, con la paz en su cara; tome su mano y en ese instante abrió los ojos y dijo “quiero verla” al salir esas palabras de su boca volví a mi cuerpo justo a tiempo para que mi madre saliera y avisara que me quería ver.
Tome su mano, me pidió que me acercara y me susurro al oído, sorprendida lo vi con lagrimas en mis ojos “te amo” me dijo y yo le correspondí, bese su mejilla y se fue.
Ahora si creo en que las noticias malas llegan en un día cualquiera…
Para mi aun es un jueves cualquiera.
